domingo, 30 de septiembre de 2012

Cada vez más personas advierten que son celíacas en la adultez.


Se estima que en la Argentina 1 de cada 100 personas padece celiaquía, aunque el 93% desconoce su condición. Esto significa que hay aproximadamente 400 mil celíacos, de los cuales sólo 25 mil lo saben con certeza. La importancia de diagnosticar a tiempo
Especialistas advirtieron que la demora en el diagnóstico compromete el inicio de una dieta libre de trigo, avena, centeno y cebada, es decir, sin TACC, que es la única posibilidad de abordaje de esta patología, que no tiene cura.
Según los responsables de la Asociación Celíaca Argentina, ésta es la principal razón por la cual cada vez son más las personas que descubren que son celíacas en la adultez y no durante su infancia o adolescencia.
Esta realidad, que también está presente en muchas otras condiciones, se volvió una constante en la celiaquía, una enfermedad caracterizada por la inflamación crónica de la mucosa intestinal debido a la incapacidad que tienen quienes la padecen de digerir la gliadina, proteína presente en el gluten, a su vez componente del trigo, la avena, la cebada y el centeno.
El aspecto positivo es que dado el incremento de la información y difusión de esta patología que se dio en el último tiempo, hecho visible tanto en el crecimiento de los lugares de comida así como también en la multiplicación de los productos específicos disponibles, cada vez son más los médicos que sospechan que una persona con determinada sintomatología puede tener celiaquía, y por ende encargan la realización de estudios, aun a una edad en la cual tal vez pasaron varios años desde la aparición de los primeros síntomas.
La licenciada Mariana Holgado, coordinadora de la Comisión de Alimentos y Medicamentos de la mencionada Asociación coincidió con esta afirmación y agregó: “Es justamente por esto que actualmente están surgiendo muchos diagnósticos de celíacos adultos que durante largo tiempo padecieron sintomatología asociada, sin sospechar que se trataba de la presencia de la condición celíaca”.
No obstante, cabe señalar que la cuestión se complica un poco para la parcialidad de personas celíacas que no tienen síntomas. En ellos suele resultar mucho más complicado advertir qué está ocurriendo, y por ende encarar la puesta en marcha de una dieta libre de gluten, única posibilidad de tratamiento para esta patología que no tiene cura.
Realizar una dieta libre de trigo, avena, centeno, cebada y sus derivados es la única forma de tratar la enfermedad, pero además de evitar el deterioro de la salud. Por eso es muy importante restringir el consumo de gluten no solo en lo referido a la alimentación, sino también en otras cuestiones como los medicamentos o los productos de higiene personal y corporal.
“La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y tiene una gran capacidad de absorción. Es por eso que el gluten presente en los productos cosméticos se absorbe, generando que el paciente los consuma por esta vía, muchas veces sin saberlo. Esto se denomina transgresión involuntaria”, explicó la doctora Laura Agoff, médica gastroenteróloga del Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA).
Ocurre que en las góndolas de los supermercados y las perfumerías y farmacias argentinas no sólo hay muchos productos que directamente están formulados a base de trigo o avena, sino que además hay algunos otros en los cuales no está claro -al leer las etiquetas- qué componentes tienen. De esta forma, es muy fácil caer en transgresiones involuntarias.
En cuanto a los alimentos, desde hace ya algún tiempo rige una ley que obliga a las empresas a identificar, en aquellos productos que pueden tener gluten como por ejemplo los yogures y los quesos, si lo tienen o no; pero además compromete a las empresas productoras de otros tipos de alimentos a colocar etiquetas claras que le permitan al consumidor identificar si el gluten está presente, por ejemplo, en determinadas galletitas, café instantáneo, mayonesa o jamón.
La celiaquía y sus manifestaciones
“La enfermedad celíaca, cuya incidencia de acuerdo a diversos análisis es mayor en mujeres que en varones, presenta cierta predisposición genética, razón por la cual cuando una persona es diagnosticada, se recomienda que todo su grupo familiar íntimo se realice los estudios. Sin embargo, se sabe también que la falta de lactancia materna y la administración de alimentos con gluten antes de los 4 meses de vida también puede favorecer el desarrollo de esta patología”, comentó la doctora Laura Mijelshon, médica dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.
La especialista también expuso: “Otro de los problemas a la hora del diagnóstico es la diferencia entre persona y persona, porque mientras algunos presentan la forma típica o polisomática (es decir que tienen varios síntomas entre los que prevalecen los gástricos), otros sufren tal vez sólo una o dos complicaciones no tan relacionadas como ladermatitis de contacto o los problemas osteoarticulares, mientras que un último grupo directamente no presenta ningún tipo de síntoma, complicación o molestia”.
Por último, la doctora refirió que también existe una parcialidad de gente que tiene los síntomas pero su enfermedad es latente. Esto quiere decir que permanece “invisible” en las pruebas de laboratorio

3 comentarios:

Marcela dijo...

Holaaa, recién descubro este blog. Soy entrerriana, acabo de cumplir 50 y también acabo de descubrir, hace apenas unas semanas, que soy celíaca.
Mañana viajo a BsAs a hacer una consulta médica porque por estos pagos los gastroenterólogos no son demasiado entendidos en celiaquía. Pero bueno, ya te puse en "Mis favoritos" y desde ahora te sigo: te quise buscar en FB pero no te encuentro.
Besos
Marcela

Marcela dijo...

Ya te encontré en FB.

Marcela dijo...

Ya te encontré en FB.