lunes, 2 de julio de 2012

BUENOS AIRES,UNA CIUDAD POCO APTA PARA CELIACOS

Ser celíaco es problemático en cualquier lado, y Buenos Aires no es la excepción a esa regla. Galletitas dulces que esperan en cualquier café porteño, la clásica pizza y cerveza de los viernes y cientos de panaderías con sándwiches y tortas de chocolate en sus vidrieras son algunas de las prohibidísimas tentaciones que justifican a quienes afirman que la ciudad no es un lugar especialmente favorable para los más de 30.000 celíacos porteños.
Para ellos, el único tratamiento conocido es una dieta libre de gluten, toda una misión imposible a la hora de comer afuera o de comprar alimentos preparados. Es por eso que los celíacos que viven en Buenos Aires esperan la reglamentación de la ley local 3373 -de celiaquía-, aprobada en diciembre de 2009. Esa norma se complementa con la ley nacional 26.588 y obliga al gobierno de la ciudad a promover un menú celíaco en todos los bares y restaurantes. Pero como no está reglamentada los celíacos no pueden beneficiarse de sus dictados.
"Generalmente cuando entro a un café y pido una colación para acompañar el cortado el mozo me mira como si hubiese bajado de un ovni", dice Fernando Bertani, presidente de la Organización Celíacos de Buenos Aires. Bertani cuenta que miembros de la organización se reúnen los fines de semana para repartir volantes en los que explican la importancia de tener una "ley celíaca" en la ciudad. Y coincide con Mariana Holgado, de la Comisión de Alimentos de la Asociación Celíaca Argentina, en que "aún hay un gran desconocimiento sobre el tema, y esa falta de información hace que la sociedad no pueda sensibilizarse".
Los propios celíacos señalan que la oferta gastronómica porteña para ellos es muy pobre, y por eso mismo se ven obligados a llevar viandas a sus trabajos. Si bien la ciudad ofrece desde cursos de cocina especializada, helados (en Volta, Persicco y Freddo) y hasta una amplia variedad de tiendas con productos dietéticos (entre ellos, cerveza), los lugares aptos para celíacos no abundan ni mucho menos. Las cafeterías "libres de gluten" escasean (entre las principales se destacan Comer en Compañía en el microcentro, Teadoro García en Colegiales, y NutriDeli, en Núñez), y la vida de quien padece esta enfermedad tiene pocas opciones.
Así es que, en busca de alternativas, surgieron distintos emprendimientos dirigidos justamente por aquellos que necesitan una mayor variedad en la oferta. Una de esas personas es Mónica Benain. A los 40 años se enteró de su enfermedad, y desde entonces pasó por períodos de angustia, ansiedad y pánico. Pero un día decidió utilizar sus dotes gastronómicas para reconciliarse con sus limitaciones. Hija de esa decisión es Celigourmet ( www.celigourmet.com.ar ), una panadería con delicias dulces y saladas, todas libres de gluten. Celigourmet tiene sucursales en el microcentro, Palermo Soho y Martínez, y recientemente inauguró otra más en Caballito.
El contador Cristian Alvarez confiesa que ignoraba de qué se trataba el tema hasta que, hace cinco años, le tocó vivirlo en carne propia. Agobiado por tener que comprar cada ingrediente de su dieta en las tiendas especializadas y, sobre todo, de escuchar una y otra vez que en las panaderías no hay nada para celíacos, comenzó a pensar en abrir una pastelería, pero, a diferencia del resto, "apta para todos". Así fue como, a fines del año pasado, Cocelia ( www.cocelia.com.ar ) desembarcó en Belgrano con tortas, pizzas, empanadas, tartas y panes.
Cada celíaco recuerda cuándo y dónde se enteró de que padecía la enfermedad. Pero esa revelación afecta tanto al enfermo como a sus familiares. Tal es el caso de Andrea Pini, madre de Ariana, a quien hace 7 años (cuando tenía apenas dos años y medio) le diagnosticaron la enfermedad. Una vez superado el shock, decidió que lo mejor sería estudiar chef, para así poder ayudar a los que pasaran por la misma situación. Hoy es autora del libro La cocina de Andrea. Recetas para celíacos, y da clases gratuitas en el hospital Ramos Mejía y en el Durand.
"La ignorancia es uno de los mayores problemas que tenemos, es por eso que desde Celiacomanía buscamos difundir el tema y tratar de que otros se sientan identificados a partir de los testimonios y las entrevistas", dice Mabel Cipollini, directora del programa radial exclusivo para quienes tienen al gluten como enemigo. Celiacomanía está online todos los jueves, de 13 a 15, en www.frecuenciaemprender.com.ar .
Mientras algunos sólo intentan subsistir y otros se esmeran por hacer de la vida del celíaco algo más placentero, ninguno deja de perder la ilusión de que pronto la ciudad se transforme en un lugar para todos. Donde las diferencias sumen en lugar de restar

2 comentarios:

Oscar Molina dijo...

Muy buen post.
Además el personal del gremio gastronómico debería recibir cursos, ya que muchísimos no tienen idea de qué se trata esta enfermedad. Cada vez que mi hijo sale se tiene que llevar su vianda, y si va a un recital debe declarar en la entrada para que no le quiten lo que lleva en la mochila.

David dijo...

Creo que en el ultimo tiempo están apareciendo cada vez mas, mayor cantidad de restaurantes en buenos aires que ofrecen diversos platos aptos para celiacos. Si bien estamos en un proceso en transición, lo importante es el progreso